
Descripción
Un delay analógico de verdad no repite lo que tocaste: lo va gastando. Cada repetición pierde agudos, se ensucia un poco más, se corre de tiempo, y esa degradación es exactamente lo que uno busca. No hay plugin que lo haga igual porque la imperfección está en el componente, no en el algoritmo. El Aqua Echo de Tru-Fi lleva adentro dos chips MN3005, los BBD originales que hoy hay que ir a buscar a stock viejo y que cuestan una fortuna cada uno. Con eso llega a 600 milisegundos de delay, el doble que las versiones anteriores. Los controles son Time, Feedback y Mix, más dos llaves: Mod, que agrega una modulación tipo chorus para que las repeticiones respiren como una cinta, y Flutter, que suma esa inestabilidad de máquina vieja. Construido a mano en Estados Unidos, en una caja celeste que no pasa desapercibida. No es un delay quirúrgico para corcheas exactas y silencio absoluto. Es lo contrario: es para dejar el feedback alto y perderte un rato. Unidad nueva. Está en USD 515. En showroom Palermo BA.



